Las relaciones entre El Salvador y Estados Unidos se remontan al 15 de junio de 1863, cuando los Estados Unidos de América estableció relaciones diplomáticas con la República de El Salvador luego de la Independencia de esta última de España y la posterior disolución de las Provincias Unidas del Centro de América.[1]
Según el Informe de Liderazgo Global de Estados Unidos de 2012, el 55% de los salvadoreños aprueban el liderazgo de Estados Unidos, con un 19% de desaprobación y 26% de incertidumbre, la cuarta calificación más alta para cualquier país encuestado en las Américas.[2]